Desde una perspectiva personal, considero que jamás noté los patrones que repetí toda mi vida en cuanto a la manera de adquirir conocimiento en relación con el aprendizaje autodidacta aplicado a disciplinas como la sociología de la tecnología. Esto fue así dado a la doctrina con la que se nos fue inculcada desde jóvenes, y es difícil detenerse a cuestionar el por qué estamos habituados a hacer las cosas de la misma forma que los demás, y es que cuando se reconoce dicha situación y nos desprendemos de la ignorancia, aquellas decisiones personales sobre una carrera, relaciones interpersonales o valores se vuelven más claros, reflejando mejor la naturaleza de nuestra identidad y nuestros intereses en campos como la ingeniería de biomateriales.
La dialéctica social según Berger y Luckmann
La obra de Peter L. Berger y Thomas Luckmann en La construcción social de la realidad proporciona un marco fundamental para comprender cómo se generan significados compartidos en ámbitos especializados. Desde este enfoque, la dialéctica social se articula en tres momentos interrelacionados: externalización, objetivación e internalización. Estos procesos permiten analizar cómo los individuos producen, objetivan y reincorporan el conocimiento técnico en la ingeniería de biomateriales, un área donde la innovación material se entreteje con normas sociales. Considero que este marco revela la profundidad de las decisiones técnicas, sin imponer cargas morales desproporcionadas, tal como ocurre al reflexionar sobre la identidad profesional en contextos tecnológicos.
Conceptos clave: socialización, habituación e institucionalización
La socialización primaria ocurre en la infancia y establece las bases de la realidad subjetiva mediante interacciones familiares y comunitarias, formando esquemas iniciales que el individuo internaliza como evidentes. En contraste, la socialización secundaria se desarrolla en etapas posteriores, como la educación universitaria o la práctica profesional, donde se adquieren roles específicos, por ejemplo, en la manipulación de materiales biocompatibles. La habituación, por su parte, consiste en la repetición de acciones que se vuelven rutinarias y predecibles, reduciendo la complejidad cognitiva; en la ingeniería, esto se observa cuando procedimientos de diseño de implantes se automatizan a través de protocolos estandarizados.
La institucionalización surge cuando estas acciones habituadas se tipifican y se transmiten como normas colectivas, dando lugar a instituciones que regulan el comportamiento. Sin embargo, este proceso no es neutral; implica una tensión entre la autenticidad individual y las expectativas externas, similar a las corrientes de pensamiento ajenas que desplazan la identidad en entornos digitales. Al desprendernos de la ignorancia sobre estos mecanismos, las opciones profesionales en biomateriales reflejan mejor los intereses propios y las relaciones éticas sostenibles.
La dialéctica aplicada a la ingeniería de biomateriales
En la ingeniería de biomateriales, la externalización se manifiesta cuando los ingenieros proyectan sus conocimientos y experiencias en el diseño de materiales, como prótesis o andamios tisulares. Posteriormente, la objetivación ocurre al transformar esas creaciones en entidades objetivas, independientes de sus creadores, mediante publicaciones, patentes o estándares técnicos. Finalmente, la internalización permite que otros actores, incluidos pacientes y reguladores, incorporen estas realidades objetivadas en su propia comprensión del mundo. Esta secuencia dialéctica, tal como la describe Berger y Luckmann (1966), evidencia cómo el conocimiento técnico se construye socialmente, aunque en contextos del Sur global, autores como Enrique Dussel en Filosofías del Sur y Boaventura de Sousa Santos junto a María Paula Meneses en Epistemologías del Sur destacan la necesidad de cuestionar las lógicas dominantes que marginan saberes locales.
El argumento lógico aquí es que, sin una evaluación crítica, la institucionalización puede perpetuar desigualdades; no obstante, una atención dedicada a su sostenibilidad permite decisiones más fundamentadas.
Ejemplo concreto de institucionalización en la ingeniería de biomateriales
Un ejemplo concreto se encuentra en el establecimiento de comités de ética y agencias regulatorias para la aprobación de implantes médicos, como los dispositivos de liberación controlada de fármacos. Estas estructuras institucionales surgen de la habituación de prácticas de ensayo clínico que, una vez tipificadas, se convierten en requisitos obligatorios para la validación de biomateriales. De este modo, la institucionalización no solo organiza el conocimiento, sino que también moldea las relaciones interpersonales entre investigadores, empresas y usuarios finales, promoviendo una mayor claridad sobre la identidad profesional y los valores éticos involucrados.
Conclusión
En suma, la dialéctica social de externalización, objetivación e internalización, junto con los conceptos de socialización primaria y secundaria, habituación e institucionalización, ofrece herramientas para analizar críticamente la ingeniería de biomateriales desde la perspectiva de Berger y Luckmann. Al reconocer estos patrones, se facilita una aproximación más auténtica a las decisiones en este campo, integrando visiones del Sur global para reducir impactos indeseados en la identidad y las relaciones éticas. Las implicaciones sugieren que una reflexión sostenida sobre estos procesos puede enriquecer tanto la práctica profesional como la comprensión personal del conocimiento técnico.
References
- Berger, P.L. and Luckmann, T. (1966) The Social Construction of Reality: A Treatise in the Sociology of Knowledge. Anchor Books.
- Dussel, E. (2015) Filosofías del Sur. Akal.
- Santos, B. de S. and Meneses, M.P. (eds.) (2019) Epistemologías del Sur. Akal.

